El dolor al amamantar es una de las principales causas por las que muchas madres deciden abandonar la lactancia. Sin embargo, es importante saber que la lactancia no debe doler. En esta guía te cuento cuáles son las causas más frecuentes de dolor al dar el pecho y cómo puedes solucionarlas para que disfrutes esta etapa tan especial.

Indice
¿Es normal sentir dolor al amamantar?
Es común sentir una leve molestia durante los primeros días mientras el pezón se adapta, pero si el dolor es intenso, persistente o empeora con el tiempo, no es normal y debe abordarse.
Una de las causas más frecuentes es un agarre inadecuado. Cuando el bebé no se engancha correctamente al pecho puede causar lesiones, grietas o dolor profundo que, además, pueden derivar en problemas mayores como obstrucciones, mastitis o, en el peor de los casos, absceso mamario. Es fundamental revisar la postura y la técnica de succión para cambiar la situación y asegurarse de que todo va bien
Te recomiendo leer primero mi artículo sobre los primeros días de lactancia, donde explico cómo establecer una buena base para la lactancia desde el principio
Causas comunes del dolor al amamantar
- Agarre incorrecto: Si tu bebé no se engancha bien, te va a machacar el pezón con las encías, los dientes o contra el paladar
- Postura inadecuada: tener una postura incorrecta puede hacer que estés incómoda y que tu bebé no se enganche como debería
- Grietas en los pezones: Suelen ser resultado de un mal agarre o una infección. Te lo cuento más en profundidad pinchando aquí
- Congestión mamaria: Cuando los pechos están muy ingurgitados, a tu bebé le cuesta más engancharse y esto puede resultar incómodo para ambos
- Mastitis: Inflamación del tejido mamario que puede incluir síntomas como fiebre, enrojecimiento y dolor localizado.
- Obstrucciones: puedes notar bultos en el pecho que deberían disminuir de tamaño después de extraer leche (con tu bebé, manualmente o con sacaleches). Puedes notar dolor o no y se solucionan drenando bien el pecho
- Absceso mamario: se trata de una acumulación de pus debajo de la piel y fuera de los conductos. La única manera de solucionarlo es con cirugía
Soluciones efectivas
- Corrige el agarre: Asegúrate de que el bebé tenga una buena postura y un agarre profundo. Puedes probar diferentes posiciones (acostada, de cuna cruzada, de rugby… mi favorita sin duda es la biológica)
- Consulta con una asesora de lactancia: Una consulta a tiempo puede evitar complicaciones mayores. Si me necesitas, solo tienes que decírmelo
- Alivia el dolor con compresas: Usa compresas frías entre tomas para reducir la inflamación si lo necesitas
- No suspendas la lactancia: En la mayoría de los casos, continuar amamantando ayuda a resolver el problema. La succión vacía el pecho y previene complicaciones mayores
En este artículo sobre cómo saber si tu bebé está tomando suficiente leche te doy más señales para evaluar la efectividad de la toma.
Cuándo buscar ayuda médica
Si el dolor no mejora tras corregir el agarre, si hay fiebre o signos de infección, es fundamental acudir a tu médico de cabecera o matrona. Un diagnóstico profesional asegurará el tratamiento adecuado sin necesidad de suspender la lactancia.
Conclusión
El dolor al amamantar no debe ser parte de la experiencia. Con la información correcta, acompañamiento profesional y algunos ajustes en la técnica, puedes disfrutar de una lactancia placentera y sin dolor. Recuerda que pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino de amor hacia ti misma y hacia tu bebé.
Recursos
- Organización mundial de la salud: https://www.who.int/es
- Asociación española de pediatría: https://lactanciamaterna.aeped.es/problemas-mas-frecuentes/